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Volver al jardín En crecimiento

Cinco años de raíces

El bambú moso pasa años sin asomar, tejiendo raíces abajo. Después crece noventa centímetros por día.

Bosque de bambú moso visto desde abajo.

Estas cañas son bambú moso, filmadas en Japón mirando hacia arriba. La especie tiene una costumbre que parece mentira: después de plantada, pasa hasta cinco años sin asomar del suelo. Ni un brote.

Lo que hace abajo no se ve: teje raíces. Y cuando sale, no sale poco: noventa centímetros por día, seis semanas seguidas, hasta el doble de altura de quien la plantó. El bambú no apuró nada al final. Se apuró todo al principio, en lo que nadie miraba.

Un jardín digital funciona igual que el moso. Una nota puede llevar meses abierta en un cuaderno, sin que nadie la vea, echando raíces: el dato chequeado, la cita en su sitio, la frase probada y desprobada. El día que aparece en la página parece que brotó de golpe. Es exactamente eso lo que pasó.

Esta nota tardó cinco años en crecer o cinco minutos. No hay manera de distinguirlo desde afuera, y esa indeterminación es lo buena que está la metáfora.