El huerto sin vigilancia
Junto a los rieles, la gente se sirve, pesa y paga sin que nadie mire. Una nota sobre el civismo.

Al lado de las vías del tren: paneles solares generando la electricidad de siempre, y un huerto donde la gente se sirve, pesa y paga. Sin control. Sin cámara. Sin lista.
La energía libre en una franja del terreno; el civismo en la otra. Las dos cosas funcionando sin que nadie las fiscalice, que es exactamente lo que significa que funcionen.